Inflación desenfrenada en Argentina: La clase media se desmorona ante un incremento cercano al 60% en seis meses

Según un estudio realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM), la inflación promedio ponderada registrada en el sexto mes del año sitúa la subida de precios semestrales en un preocupante 57,8%. Esto ha generado graves consecuencias para los sectores de bajos recursos y la clase media, quienes experimentan importantes pérdidas en sus ingresos durante los últimos dos años.

El estudio recopiló datos de productos en 1988 puntos de venta, incluyendo supermercados, almacenes y autoservicios chinos, en diferentes áreas geográficas de Argentina. Los resultados revelaron que en junio la inflación general fue del 6,9%, pero al analizar los productos de la canasta básica de alimentos más vendidos, la subida fue aún mayor, alcanzando el 7,6%.

Si se considera el acumulado del primer semestre del año, el índice inflacionario general se ubica en un preocupante 48,2%, resultado de los aumentos mensuales progresivos de los últimos cinco meses.

El Director Ejecutivo de INDECOM, Miguel Calvete, advierte sobre el incremento en la canasta básica de alimentos, que si se suman las subidas de los cinco meses anteriores junto con el aumento del 7,6% en junio, el incremento en los primeros seis meses del año asciende a un alarmante 67,5%.

Aunque junio mostró una leve desaceleración en comparación con los meses anteriores, Calvete aclara que esto no representa una desaceleración real de la inflación. La estacionalidad de los precios juega un papel en esta aparente desaceleración, pero la inflación sigue siendo un problema latente.

El informe proyecta un panorama desalentador, con una inflación anual que podría alcanzar aproximadamente el 120%. Además, destaca el impacto en los ingresos de los sectores medios y bajos, con una significativa caída en los últimos dos años. Los ingresos de los segmentos más pobres han disminuido un 18%, incluso con asistencia gubernamental, mientras que los salarios de la clase media han caído un 16,5% sin ningún tipo de ayuda. Esto ha llevado al riesgo de pobreza a la parte más baja de la clase media.

INDECOM resalta que más del 30% de los argentinos empleados formalmente se encuentran actualmente por debajo de la línea de pobreza, lo que representa un aumento significativo en comparación con el año anterior.

Calvete expresa una profunda preocupación por esta situación, ya que todos los indicadores reflejan un deterioro que empeora mes a mes, generando importantes pérdidas en el poder adquisitivo de los sectores más desfavorecidos. Esto profundiza la creciente brecha social con los estratos más acomodados de la sociedad, aumentando la desigualdad en la pirámide de consumo.

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