Tensiones y crecimiento de la ultraderecha en Alemania: votantes descontentos y el ascenso de Alternativa por Alemania (AfD)

Un número cada vez mayor de alemanes, en su mayoría provenientes de la antigua Alemania Oriental (RDA), se sienten desplazados y abandonados en su propio país.

Estos votantes frustrados conforman la base del partido ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD), el cual ha ganado recientemente su primera alcaldía y distrito, y ahora se posiciona en el segundo lugar en las encuestas a nivel nacional.

AfD, fundado en 2013, es un partido ultraconservador, euroescéptico y de extrema derecha que ha sido vinculado con grupos neonazis. Su crecimiento ha sido vertiginoso, obteniendo el 10% de los votos en las elecciones federales de 2021. Recientemente, lograron elegir a su primer alcalde y administrador de distrito en el este de Alemania, donde se concentra la mayoría de sus seguidores.

Los votantes de AfD se sienten despreciados por el establecimiento político, experimentando un declive socioeconómico y cultural. Ven a AfD como una voz que les ofrece chivos expiatorios y enemigos claros, como refugiados, extranjeros y partidos políticos establecidos. Muchos de ellos temen perder su estatus de clase media y buscan alguien a quien culpar por su situación.

El crecimiento de AfD en el este de Alemania se debe en parte a la situación económica más frágil y la sensación de postergación en comparación con el oeste del país. Durante el régimen comunista en la antigua RDA, no se trabajó en la conciencia y confrontación del pasado nazi, lo cual ha dejado a la población mayor sin cuestionar ciertos aspectos.

A pesar de su crecimiento, algunos analistas creen que AfD, especialmente su ala más radical, no llegará al poder. Existe una mayoría de alemanes que valora los valores democráticos y humanos, y se espera que canalicen su descontento de otras formas. Sin embargo, no se descarta la posibilidad de que AfD tenga influencia política en el futuro, aunque no llegue a gobernar.

El ascenso de AfD refleja tensiones sociales y políticas en Alemania, y plantea un desafío para el sistema establecido y los partidos tradicionales.

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