El gobierno argentino ha implementado un nuevo programa llamado «Programa de Incremento Exportador» a través del cual se incentiva la exportación de soja para aumentar el ingreso de divisas a la economía.
Este programa busca que las empresas agroexportadoras puedan comprar más soja para procesar, ya que la sequía redujo significativamente la cosecha de soja. Se espera que este programa permita a los exportadores mejorar el precio de compra de la soja argentina en aproximadamente un 25%, lo que elevaría el valor por tonelada a alrededor de los $150,000 pesos argentinos.
El programa funciona de la siguiente manera: las agroexportadoras pueden disponer libremente del 25% de las divisas obtenidas por las exportaciones de soja, mientras que el 75% restante debe ser liquidado al tipo de cambio oficial. Esto implica un tipo de cambio de alrededor de $450 por dólar, considerando la combinación del 25% a un dólar de $770 y el 75% restante al tipo de cambio oficial de $350.
El objetivo principal del programa es alentar una mayor comercialización de soja, ya que aún hay una cantidad considerable de toneladas de soja sin vender de la actual cosecha y otras que han sido comercializadas pero con un precio sin fijar.
Aunque se espera que este programa genere más oferta de divisas en el mercado cambiario, no se prevé que tenga un impacto significativo en las reservas del Banco Central, ya que la mayoría de las divisas obtenidas deberán ser liquidadas al tipo de cambio oficial. En cambio, se ve como una medida destinada a estabilizar el mercado cambiario y generar cierta estabilidad en la economía.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reconocido que el gobierno argentino ha utilizado reservas significativas para intervenir en el mercado paralelo y contener la subida del dólar en ese mercado. El país tiene como objetivo acumular reservas, pero ha tenido dificultades para lograrlo a lo largo del año.


Deja un comentario