El Gobierno llevó a cabo una auditoría en la Secretaría de Comunicación, concluyendo que la entidad podría funcionar eficientemente con solo 50 empleados de los 500 actuales.
Javier Milei envió a un especialista para analizar perfiles y evaluar la composición del personal. El informe sugiere reducir a aquellos que no cumplen con sus funciones, especialmente a los considerados espías o que no asisten regularmente.
Se descentralizó la contratación de un abogado para manejar la situación laboral y salarial, garantizando la permanencia de los empleados eficientes. El objetivo es también oficializar y organizar los equipos que aún no tienen nombramientos formales en el Boletín Oficial. Se espera que la nueva estrategia permita optimizar la Secretaría de Comunicación y Medios.


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