La Federación de Camioneros, liderada por Hugo Moyano, anunció su estado de alerta y movilización ante la decisión de YPF de vender 55 áreas petroleras, lo que podría conllevar al despido de 2.000 trabajadores afiliados al sindicato.
Según la empresa, estos empleados pertenecen a firmas contratistas y no recibirán telegramas de despido.
Moyano amenaza con paros y movilizaciones en Vaca Muerta y otras provincias afectadas. Consideran que la estrategia de YPF busca eliminar puestos de trabajo, mientras la empresa afirma que la desinversión apunta a aumentar la rentabilidad y cuadruplicar su valor en los próximos cuatro años.
El gobierno enfrenta la presión gremial, pero YPF asegura que no negociará con Moyano y que la producción se mantendrá sin despidos.


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