La pobreza infantil en Argentina ha experimentado un preocupante aumento, alcanzando al 58,4% de los niños menores de 14 años, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Este incremento del 4,2% con respecto al segundo semestre de 2022 revela una situación alarmante que afecta a casi 5,8 millones de menores en condiciones de vulnerabilidad extrema.
Además, cerca de 2 millones de estos niños se encuentran en situación de pobreza extrema o indigencia, representando el 18,9% del total. En términos absolutos, esto implica que aproximadamente 10 millones de personas menores de 14 años están en riesgo, con más de 5,8 millones viviendo en hogares por debajo de la línea de pobreza y cerca de 1,9 millones en situación de indigencia.
La pobreza infantil afecta de manera desproporcionada a los niños, siendo el grupo más vulnerable, con tasas de pobreza e indigencia significativamente más altas que otros segmentos de la población. Mientras que los jóvenes y adultos también enfrentan dificultades, con tasas de pobreza e indigencia que oscilan entre el 36,8% y el 47% en el caso de los grupos de 15 a 29 años, y entre el 17,6% y el 10,1% para los mayores de 30 años.
Estas cifras subrayan la urgencia de implementar políticas públicas efectivas para abordar la pobreza infantil y proteger a los niños más vulnerables del país. Es necesario un enfoque integral que no solo brinde asistencia inmediata, sino que también aborde las causas estructurales de la pobreza y promueva oportunidades equitativas para todos los niños argentinos.


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