Claudia Sheinbaum ha ganado las elecciones presidenciales de México con un 58% de los votos, convirtiéndose en la primera mujer presidenta del país. Su victoria representa un amplio margen de casi 30 puntos sobre la candidata opositora, Xóchitl Gálvez, quien obtuvo menos del 29% de los votos.
Sheinbaum, apoyada por el actual presidente Andrés Manuel López Obrador, prometió en su primer discurso tras el conteo rápido del Instituto Nacional Electoral (INE) que su gobierno no será autoritario ni represor, y destacó la importancia de su triunfo histórico para las mujeres de México. Además, se comprometió a ampliar el acceso a derechos fundamentales como la educación, la salud, la vivienda y la cultura, construyendo un verdadero estado de bienestar.
López Obrador felicitó a Sheinbaum a través de un mensaje en X, destacando el día como un momento de gloria y celebración para México, y remarcando la importancia de este logro para la transformación del país.
La jornada electoral fue histórica no solo por la elección de la primera presidenta mujer, sino también por la violencia que marcó la campaña. Unos 98 millones de mexicanos fueron llamados a votar, y la jornada culminó a las 18:00 horas en la mayoría del territorio. Durante el día, se promovió una iniciativa en redes sociales para recordar a las personas desaparecidas, con ciudadanos escribiendo mensajes y nombres de víctimas en sus boletas electorales.
Además de elegir a un nuevo presidente, los mexicanos votaron por un nuevo Congreso, nueve gobernaciones y miles de autoridades locales. López Obrador había planteado estas elecciones como un referéndum sobre su administración y su proyecto de la cuarta transformación (4T).
Sheinbaum, respaldada por un 51% de intención de voto en los sondeos previos, se posicionó como la favorita para continuar el legado de López Obrador. Su principal rival, Xóchitl Gálvez, alcanzó un 41% en las encuestas, mientras que Jorge Álvarez Máynez, del Movimiento Ciudadano, se quedó con un 8%.
La campaña estuvo marcada por temas centrales como la violencia y la corrupción. Durante el sexenio de López Obrador, se registraron más de 176,000 asesinatos, y su gobierno enfrentó acusaciones de corrupción. A pesar de estos problemas, los programas sociales implementados por AMLO ayudaron a reducir la pobreza, un punto clave para sus seguidores. Sin embargo, la violencia sigue siendo la principal preocupación de los mexicanos.


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