La Legislatura de Río Negro aprobó la adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), promovido por el gobierno de Javier Milei. Esta medida, impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck, posiciona a Río Negro como la primera provincia en cumplir con los requisitos para atraer una millonaria inversión en una planta de Gas Natural Licuado (GNL), inicialmente prevista para Buenos Aires.
Contexto y competencia: La planta de GNL, con una inversión estimada entre 30.000 y 40.000 millones de dólares desde 2025 hasta 2031, es considerada una de las mayores obras de infraestructura en la historia argentina. Las petroleras YPF y Petronas lideran este proyecto. Originalmente pensada para Bahía Blanca, Buenos Aires, la planta ahora también es pretendida por Río Negro.
Acciones de Weretilneck: El gobernador Weretilneck no solo logró la adhesión al RIGI, sino que también envió la carta formal aceptando todos los requerimientos adicionales de YPF, como exenciones de tasas municipales y permisos ambientales. Su colaboración estrecha con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, fue clave para obtener los votos necesarios en el Congreso.
Postura de Buenos Aires: El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha trabajado en este proyecto desde 2017, reservando 1500 hectáreas en el Puerto de Bahía Blanca. Sin embargo, su posición en contra del RIGI y su enfrentamiento político con el presidente Milei complican la situación. Kicillof sostiene que Buenos Aires cuenta con leyes de promoción industrial similares al RIGI y que su administración seguirá luchando por el proyecto en Bahía Blanca.
Declaraciones y perspectivas: Weretilneck argumenta que Río Negro tiene ventajas logísticas significativas, como el puerto de San Antonio Oeste, que permitiría una mayor competitividad en el transporte del GNL. En contraste, desde el entorno de Kicillof insisten en que su enfoque es trabajar en conjunto y que no cambiarán su postura debido a las acciones de otra provincia.
Implicaciones políticas: La disputa por la planta de GNL refleja también la tensión política entre Kicillof y Milei. Kicillof es uno de los principales opositores al gobierno nacional, mientras que Weretilneck mantiene una postura más dialoguista, lo que podría influir en la decisión final sobre la ubicación de la planta.
Río Negro ha tomado la delantera en la carrera por la planta de GNL al adherir al RIGI y aceptar todos los requisitos de YPF. Sin embargo, Buenos Aires no se da por vencido y continuará trabajando para mantener el proyecto en Bahía Blanca, destacando su historial y las leyes de promoción industrial existentes. La decisión final dependerá de múltiples factores, incluyendo consideraciones políticas y logísticas.


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