El Gobierno anunció un aumento del 4% en las tarifas de gas y electricidad para septiembre, afectando a hogares, industrias y comercios a nivel nacional. Esta medida es parte de la estrategia del Ministerio de Economía para desacelerar la inflación, complementada por la reducción del Impuesto PAIS. Aunque se espera que la medida ayude a ordenar los precios, representa un nuevo golpe económico para los consumidores, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde además los servicios de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) incrementarán un 4,48% y los combustibles subirán un 2,5% debido al diferimiento del impuesto a los combustibles líquidos (ICL).
El ministro de Economía, Luis Caputo, y su equipo están ajustando los detalles del aumento, con una pauta de entre el 2% y el 4% en el sector energético. La visión del equipo económico es que la desaceleración de la inflación, reflejada en la reducción del Índice de Precios al Consumidor (IPC), permitirá estos ajustes sin un impacto inflacionario significativo. Caputo prevé que la reducción del Impuesto PAIS contribuirá a una disminución adicional de la inflación en septiembre, siguiendo la tendencia observada en los meses anteriores.
Actualmente, los usuarios residenciales solo cubren un porcentaje del costo real de estos servicios (57% del gas y 64% de la electricidad), con el resto subsidiado por el Tesoro. Caputo está considerando reducir gradualmente estos subsidios para que los usuarios asuman el costo total, aunque esto dependerá de la situación social y de mantener la inflación bajo control. A pesar de los ajustes, la situación social sigue siendo grave, con una pobreza del 55% en el primer trimestre de 2024, exacerbada por la devaluación de diciembre pasado.


Deja un comentario