El conflicto en Aerolíneas Argentinas se ha intensificado con la cancelación de 30 vuelos en los primeros días de la semana, agravando la situación para miles de pasajeros. La disputa de fondo gira en torno a demandas salariales insatisfechas y discrepancias sobre la renovación de licencias de los pilotos. La negociación por salarios volvió a «foja cero» tras levantarse la mesa de diálogo, complicando la posibilidad de llegar a un acuerdo en el corto plazo. Los pilotos, a través de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), reclaman un incremento salarial del 40%, en respuesta a una inflación acumulada del 209% desde octubre de 2023. En contraste, la empresa ofreció solo un 11%, argumentando que la propuesta es similar a la de otros sectores de la administración pública.
El paro afecta a más de 2.000 pasajeros y se espera que las cancelaciones aumenten debido a las medidas de fuerza en el Centro de Formación y Entrenamiento de Pilotos, donde los cursos en simuladores son esenciales para mantener la habilitación de vuelo. Con esta paralización, más de 300 pilotos podrían perder su habilitación en diciembre, lo cual incrementaría aún más las cancelaciones en los vuelos. Mientras tanto, el Gobierno y Aerolíneas Argentinas han propuesto modificar ciertos beneficios laborales de los pilotos, como el uso de remises, reemplazándolos por un esquema de viáticos más alineado con la industria, pero sin éxito en la negociación hasta ahora.
APLA sostiene que, aunque no se han impuesto nuevas medidas en las operaciones diarias, la continuidad del paro en los simuladores afectará inevitablemente la disponibilidad de personal habilitado, por lo que anticipan mayores cancelaciones. La única solución que vislumbran es una reanudación de las negociaciones salariales.


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