Investigadores de la Universidad de Michigan y Stanford han logrado un avance revolucionario en la tecnología de interfaces cerebro-computadora (BCI), permitiendo que un paciente tetrapléjico pueda pilotar un dron virtual solo con el pensamiento. El estudio, publicado en Nature Medicine, demuestra el potencial de esta tecnología para restaurar funciones motoras finas y mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad.

Funcionamiento del sistema BrainGate2
El sistema BCI utiliza electrodos implantados quirúrgicamente en la corteza motora del cerebro, los cuales están conectados a un pedestal anclado al cráneo. Este sistema envía señales neuronales a una computadora externa que las interpreta mediante una red neuronal artificial, convirtiéndolas en movimientos precisos.
Una de las claves del éxito de esta interfaz es la capacidad de dividir la mano del participante en tres secciones (pulgar, dedos índice y medio, y dedos anular y meñique), permitiendo movimientos horizontales y verticales de cada grupo. Gracias a este nivel de precisión, el paciente pudo controlar el cuadricóptero virtual con una efectividad sin precedentes, superando en seis veces el rendimiento de las tecnologías no invasivas como el electroencefalograma (EEG).

El caso del participante y su pasión por volar
El voluntario, quien quedó tetrapléjico debido a una lesión en la médula espinal, expresó su pasión por volar, lo que inspiró a los investigadores a desarrollar una simulación de vuelo con un cuadricóptero virtual. Desde 2016, ha colaborado con el equipo en la mejora del control motor fino mediante la tecnología BCI.

Aplicaciones prácticas y sociales
Si bien inicialmente se diseñó con fines recreativos, la interfaz cerebro-computadora tiene aplicaciones mucho más amplias. Según Jaimie Henderson, profesora de neurocirugía en Stanford, esta tecnología no solo permite recuperar funciones básicas como vestirse o alimentarse, sino que también facilita la interacción social y la recreación, aspectos esenciales de la vida cotidiana.
El control preciso de los dedos virtuales abre la posibilidad de realizar tareas más complejas como:
- Uso de software de diseño asistido por computadora (CAD).
- Composición musical.
- Tareas laborales remotas.
El objetivo final de esta investigación es avanzar hacia la restauración completa de la movilidad corporal, brindando a las personas con parálisis una mayor autonomía e independencia.


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