En una entrevista con el periodista Jorge Calvo, el presidente de Aguas del Norte, Ignacio Jarsún, detalló los avances y transformaciones que ha experimentado la empresa en los últimos años. Bajo su gestión, se ha dado un giro radical en la provisión del servicio, dejando atrás una historia de deficiencias y convirtiéndose en un modelo de eficiencia y solución para miles de salteños.

De la crisis al abastecimiento continuo
«Ahora hay agua todo el día en cantidad y en calidad suficiente en Tartagal», afirmó Jarsún, citando el testimonio del propio intendente de la localidad. Un cambio que, según él, era impensable hace apenas un par de años. Antes, la falta de agua era un problema constante que generaba protestas y reclamos de la comunidad, pero hoy, gracias a una serie de inversiones estratégicas, el servicio ha mejorado significativamente.
La empresa ha pasado de ser un problema estructural a una solución tangible. «Aguas del Norte, que era parte del problema, ahora es parte de la solución», expresó con firmeza Jarsún, resaltando el cambio de paradigma en la percepción de la compañía.
Inversiones y eficiencia operativa
Uno de los hitos más importantes en la gestión actual es la optimización de los recursos. «San Martín pasó de gastar 500 millones de pesos al mes en camiones de agua a tributar la misma cantidad», explicó el funcionario, destacando el impacto positivo en las finanzas públicas.
Además, en localidades como Aguaray se ha logrado independencia hídrica. «En Aguaray hicimos tres pozos de agua en un año y medio; ahora es autosuficiente», enfatizó Jarsún, demostrando que las soluciones no solo han sido temporales, sino que han generado estabilidad a largo plazo.
Otro aspecto clave en la transformación de la empresa ha sido la reducción de costos operativos. «Cuando asumimos, el 75% de los costos operativos de Aguas del Norte los cubría la provincia; hoy solo el 25%», destacó, evidenciando una gestión más sustentable y autónoma.
Un equipo comprometido con el cambio
El cambio de enfoque no solo ha mejorado la infraestructura, sino también la percepción social de Aguas del Norte. «Antes, nuestros empleados eran mal vistos en la calle; hoy están orgullosos de ser parte de la solución», mencionó Jarsún, reflejando el compromiso de los trabajadores con la transformación de la empresa.
Asimismo, la empresa ha modernizado su flota de vehículos, reduciendo drásticamente la cantidad de unidades fuera de servicio. «De más de 200 vehículos en el taller, hoy no llegamos a cinco», explicó el presidente, demostrando que la optimización de recursos ha sido un eje clave en su gestión.
Obras que garantizan el futuro
En términos de infraestructura, Aguas del Norte ha implementado un ambicioso plan de expansión. «Estamos perforando 18 pozos en simultáneo en toda la provincia», afirmó Jarsún, asegurando que el objetivo es garantizar el abastecimiento a largo plazo y evitar las crisis recurrentes del pasado.
Con estas acciones, la empresa ha demostrado que una gestión eficiente y comprometida puede revertir años de deficiencias y devolverle a los ciudadanos un derecho fundamental: el acceso al agua potable. El desafío ahora es mantener y expandir estos logros, consolidando a Aguas del Norte como un ejemplo de transformación y desarrollo.


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