El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que impondrá aranceles del 100% a Rusia si Vladimir Putin no acuerda una tregua con Ucrania en los próximos 50 días. La advertencia fue emitida durante un encuentro en la Casa Blanca con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y marca un giro en la postura del mandatario republicano respecto al conflicto en Europa del Este.
«Estoy muy descontento con Rusia»
Trump justificó su amenaza con duras críticas al Kremlin: “Una de las razones por las que usted está aquí hoy es porque estoy muy descontento con Rusia”, le dijo a Rutte en el Despacho Oval. Según explicó, los nuevos aranceles serían “muy severos”, alcanzando el 100% y considerados como “aranceles secundarios”, es decir, aplicables a países o entidades que comercien con Rusia.
Estas declaraciones representan un endurecimiento del discurso de Trump frente a Moscú, especialmente tras la llamada del 3 de julio, en la que Putin le reafirmó su decisión de no ceder en sus objetivos militares sobre Ucrania. Hasta ahora, la Casa Blanca había evitado aplicar sanciones económicas directas a Rusia en su más reciente paquete de medidas anunciado en abril.
Acuerdo con la OTAN para enviar armas a Ucrania
Durante la misma reunión, Trump confirmó un nuevo esquema de asistencia militar a Ucrania, a través de los países miembros de la OTAN. Según detalló, Estados Unidos fabricará las armas, pero no las financiará: “Ellos las pagarán. Nosotros no haremos ningún pago. No las compraremos, pero las fabricaremos y ellos las pagarán”.
En ese marco, Trump mencionó un acuerdo específico sobre los sistemas de defensa aérea Patriot, que incluye a Noruega y prevé el traslado de 17 baterías —actualmente en desuso— hacia Varsovia. “Ucrania empezará a recibir ese equipamiento rápidamente”, aseguró.
El envío también contempla misiles y municiones, lo que sugiere que se trata de armamento de uso ofensivo, en contraposición con la pausa impuesta semanas atrás por el Pentágono, que había suspendido temporalmente los suministros por revisión de inventarios.
Un cambio de estrategia frente al conflicto
Este ultimátum de Trump representa el mayor desafío diplomático directo hacia Rusia desde el atentado que sufrió el año pasado, y aleja la idea de una mediación amistosa. Mientras crecen las tensiones, el mandatario intenta reposicionar a Estados Unidos como el actor central en la provisión de armamento, con Europa asumiendo el costo económico.
La iniciativa se enmarca en una estrategia que busca presionar al Kremlin sin aumentar el gasto directo del Tesoro estadounidense, al tiempo que refuerza el liderazgo de Washington en el seno de la OTAN. A la espera de una respuesta rusa, el reloj ya comenzó a correr.


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