Cada vez más argentinos buscan alternativas para adquirir celulares, notebooks y otros productos tecnológicos en el exterior a través de Amazon, evitando el fuerte impacto de los impuestos. Aunque el régimen de compras internacionales está regulado, existen mecanismos legales para reducir significativamente los costos.
Según la normativa vigente, se pueden importar bienes de uso personal hasta un valor de u$s3.000 por envío, con un máximo de cinco compras por año y un límite de 20 kilos por paquete. Además, solo se permiten hasta tres unidades del mismo producto para que no se considere con fines comerciales.
Uno de los puntos clave es el pago. Si la compra se abona con tarjeta en pesos, se aplica la percepción del 30% del Impuesto a las Ganancias. Sin embargo, especialistas como Noelia Girardi (Lisicki, Litvin & Asoc) señalan que si el comprador cancela la tarjeta con dólares propios desde su cuenta bancaria, la percepción no corresponde. En caso de no tributar Ganancias o Bienes Personales, como sucede con monotributistas, puede pedirse la devolución de ese 30% a fin de año.
En cuanto a aranceles, los primeros u$s400 de cada envío están exentos. Superado ese monto, se paga un arancel del 50% sobre el excedente, además del IVA del 21%.
El procedimiento implica realizar la compra en Amazon con envío vía courier habilitado (DHL, FedEx, UPS), declarar la mercadería en el portal de ARCA dentro de los 30 días y, de corresponder, abonar los impuestos notificados antes de la entrega.
Con estas condiciones, comprar por Amazon desde Argentina sigue siendo una opción viable: si se cumplen los topes de valor y se pagan con dólares declarados, los usuarios pueden recibir productos de alto valor tecnológico directo en su domicilio y con una carga impositiva mucho menor.


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