El Senado aprobó este jueves, con 58 votos a favor, una reforma a la ley que regula los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), clave para el gobierno de Javier Milei. La iniciativa, que ahora pasará a Diputados, establece que los decretos deberán ser ratificados por ambas cámaras en un plazo máximo de 90 días. Si no son tratados en ese lapso, perderán vigencia automáticamente.
Actualmente, un DNU se mantiene en pie mientras no sea rechazado por ambas cámaras y puede ser validado con la aprobación de solo una de ellas. Con la nueva redacción, bastará con el rechazo de una cámara o el vencimiento del plazo para que quede derogado. Además, se restringe al Ejecutivo la posibilidad de dictar otro decreto sobre la misma materia en el mismo año parlamentario y se obliga a que cada DNU trate una sola cuestión.
El oficialismo cuestionó la medida. El jefe de bloque libertario, Ezequiel Atauche, advirtió que buscan “quitarle al presidente una herramienta constitucional para llevar adelante el plan votado por los argentinos”. Desde la oposición, en cambio, se destacó el avance hacia un mayor equilibrio institucional. El radical Eduardo Vischi sostuvo: “No puede ser más fácil gobernar mediante DNU que con una ley”. Guadalupe Tagliaferri (PRO) coincidió en que la reforma “corrige un desbalance democrático”.
En Diputados, donde la oposición ya discute cambios similares desde 2024, se espera un debate intenso. El socialista Esteban Paulón celebró el paso dado por el Senado y reclamó un tratamiento rápido: “Devuelve equilibrio al sistema y mejora la calidad democrática”.


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