A cuatro días de las elecciones legislativas, el peronismo agrupado en Fuerza Patria apuesta a una estrategia de polarización total frente al gobierno de Javier Milei, en una contienda que se presenta como una disputa de modelos. En la conducción del PJ Nacional hay moderado optimismo, impulsado por encuestas que muestran una reducción en la ventaja de La Libertad Avanza (LLA), especialmente en la provincia de Buenos Aires.
El peronismo confía en triunfos en Tucumán, Catamarca, La Rioja, Formosa, La Pampa y Buenos Aires, y en elecciones muy reñidas en Chaco, Entre Ríos, Santa Fe, Río Negro y Santa Cruz. En Santiago del Estero, anticipan un triunfo del oficialismo local aliado. En el resto del país, las perspectivas son más difíciles, aunque destacan una mejora respecto a comienzos de año, cuando la ola “violeta” de Milei parecía imparable.
La campaña final está encabezada por Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa, quienes impulsan la movilización del voto y la correcta utilización del sistema de Boleta Única Papel (BUP). El mensaje central: “solo Fuerza Patria puede frenar las políticas libertarias”.
Dentro del espacio destacan que el mapa electoral podría ser “variado y equilibrado”, sin una ola nacional dominante. Las divisiones internas permanecen contenidas bajo un frente unificado que prioriza la competencia distrital.
En el kirchnerismo admiten que persiste cierto rechazo al pasado reciente, pero creen que el malestar social por la caída del nivel de vida durante el gobierno de Milei puede favorecerlos. “Es una disputa de modelos antagónicos”, repiten en el entorno de Cristina Kirchner, confiados en mantener la tensión política hasta el último día de campaña.


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