Con patrullajes y amenazas, Diosdado Cabello endurece el control en Caracas tras el ataque de EE.UU.

En un clima de máxima tensión política y militar, el ministro del Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, reforzó el control en las calles de Caracas y lanzó duras advertencias a la oposición, luego del operativo militar de Estados Unidos que derivó en la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Durante la madrugada, Cabello difundió un video en redes sociales en el que aparece junto a un grupo de efectivos militares en las inmediaciones del Palacio Presidencial, escenario de disparos y detonaciones registradas horas antes. “Leales siempre, traidores nunca” y “Dudar es traición” fueron algunas de las consignas con las que el funcionario buscó reafirmar la disciplina interna y cerrar filas frente a lo que calificó como una agresión imperialista.

Según informó el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Cabello recorrió la parroquia Caricuao como parte de un operativo de patrullaje y custodia, con el objetivo de garantizar la seguridad en zonas estratégicas y avanzar en la detención de presuntos involucrados en los ataques atribuidos a Estados Unidos.

El ministro, históricamente considerado uno de los hombres más poderosos del chavismo, advirtió sobre supuestos intentos de Washington de fracturar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) y ratificó su respaldo a Maduro como único presidente legítimo. Además, exigió la devolución del exmandatario y de Cilia Flores, detenidos en Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas.

En paralelo, el Gobierno venezolano decretó el estado de conmoción exterior, una modalidad inédita de estado de excepción que habilita restricciones a la libre circulación, la suspensión del derecho de reunión y protesta, y la confiscación de bienes considerados necesarios para la defensa nacional.

La escalada generó preocupación internacional. La Organización de las Naciones Unidas advirtió que la mayor militarización del país y el endurecimiento del control interno podrían agravar la situación de los derechos humanos, ya deteriorada desde hace más de una década. El Alto Comisionado de la ONU, Volker Türk, instó tanto a Estados Unidos como a Venezuela a respetar el derecho internacional y a proteger las garantías fundamentales de la población civil.

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