En un escenario de calma cambiaria y baja volatilidad, el Banco Central volvió a comprar dólares en el mercado oficial y llevó las reservas brutas a su nivel más alto desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Este lunes, la autoridad monetaria adquirió US$21 millones y las reservas crecieron US$200 millones, hasta alcanzar los US$44.808 millones.
El resultado consolida un enero con saldo neto comprador, que ya supera los US$700 millones en lo que va del mes. El fortalecimiento de las reservas estuvo impulsado no solo por las compras oficiales, sino también por la revaluación del oro en los mercados internacionales.
La dinámica cambiaria acompañó el movimiento: el dólar mayorista y el minorista se mantuvieron estables, mientras que los tipos de cambio financieros mostraron leves variaciones, con brechas acotadas entre el 5% y el 6%. El feriado en Estados Unidos redujo el volumen operado y contribuyó a sostener un clima de menor presión sobre el mercado.
Entre los factores que explican el escenario se destacan la mayor liquidación del sector agroexportador, el ingreso de divisas por emisiones de deuda corporativa y tasas de interés reales elevadas, que desincentivan la dolarización.
Pese a este avance, analistas advierten que el principal desafío sigue siendo la recomposición de las reservas netas, que continúan en terreno negativo y condicionan la sostenibilidad del esquema cambiario a mediano plazo.


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