El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, realizó su primera aparición pública con un llamado a la unidad política y militar, en medio de tensiones internas y un contexto de guerra regional. En su mensaje, aseguró que el país no se rendirá y prometió represalias contra sus enemigos.
Jamenei asumió el liderazgo tras la muerte de su padre, Ali Jamenei, fallecido durante el bombardeo del 28 de febrero. Durante su discurso, reiteró el tono belicista del gobierno y sostuvo que el Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado, mientras pidió a la dirigencia dejar de lado divisiones internas.
Según medios opositores, dentro de las fuerzas armadas persisten fricciones entre el ejército regular y la Guardia Revolucionaria Islámica, en un contexto de escasez de suministros, deserciones y deterioro de las condiciones en las tropas.
En paralelo, organizaciones de derechos humanos denunciaron un aumento de la represión desde el inicio del conflicto. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos informó que al menos 200 personas fueron detenidas por presuntas actividades disidentes, incluidas publicaciones en redes sociales y contactos con medios extranjeros.
El gobierno también advirtió que reprimirá cualquier protesta, mientras crece el temor a posibles levantamientos internos y a la activación de grupos armados de minorías como los kurdos. En este escenario, el régimen busca consolidar su control político y militar en medio de la guerra y la inestabilidad interna.


Deja un comentario