El Gobierno nacional sigue de cerca la evolución de los mercados internacionales tras la escalada del conflicto en Medio Oriente y estima que el aumento del precio del petróleo y de la soja podría generar hasta US$8000 millones adicionales en exportaciones para la Argentina si los valores actuales se mantienen.
Según cálculos del equipo económico de la Casa Rosada, el mayor ingreso de divisas provendría tanto del sector agroindustrial como del energético, dos de los principales motores exportadores del país.
En el caso de la soja, el precio internacional superó los US$450 por tonelada en el mercado de Chicago, impulsado por la incertidumbre global. Como Argentina es uno de los principales exportadores mundiales de aceite y harina de soja, el incremento podría elevar en unos US$2000 millones el valor de la cosecha respecto de las proyecciones realizadas a comienzos del año. La producción de la actual campaña se estima en alrededor de 48 millones de toneladas.
El otro factor clave es el precio del petróleo, que volvió a superar los US$100 por barril debido a las tensiones geopolíticas. Antes de la crisis, el Gobierno proyectaba exportaciones energéticas por cerca de US$10.000 millones con un precio cercano a US$60 por barril. Con los valores actuales, el ingreso de divisas del sector podría sumar unos US$6000 millones adicionales.
Gran parte de ese crecimiento está vinculado al desarrollo de Vaca Muerta, cuyo aumento de producción permitió ampliar el potencial exportador de petróleo y gas. En 2025, las exportaciones petroleras alcanzaron US$11.772 millones, impulsadas por el crecimiento de la producción y la demanda internacional.
En la Casa Rosada reconocen que el conflicto en Medio Oriente genera incertidumbre global, pero consideran que el alza de los commodities podría mejorar la balanza comercial argentina y fortalecer el ingreso de divisas en los próximos meses.


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