La economía argentina muestra una recuperación desigual durante la gestión de Javier Milei, con crecimiento del PBI pero fuertes diferencias entre sectores, en lo que analistas definen como una “recuperación en forma de K”.
Según datos del INDEC, la actividad creció 4,4% en 2025 y mantuvo una leve mejora a comienzos de 2026. Sin embargo, economistas advierten que ese repunte no se refleja de manera homogénea en la economía cotidiana.
Entre los sectores ganadores se destacan la intermediación financiera, el agro y la minería —impulsada en parte por Vaca Muerta—, que registraron fuertes subas y explican gran parte del crecimiento. También alcanzaron niveles récord actividades como servicios inmobiliarios, educación y salud.
En contraste, rubros intensivos en empleo como la construcción, la industria y parte del comercio continúan en retroceso, afectando el nivel de actividad general y el mercado laboral. De hecho, solo una minoría de sectores logró aumentar el empleo registrado en el último período.
Los analistas coinciden en que esta dinámica genera una sensación de mejora que no “llega” a la mayoría de la población, ya que los sectores que más crecen no son los que mayor empleo generan.
De cara a 2026, las perspectivas indican que los sectores dinámicos mantendrían su expansión, mientras que los más rezagados podrían estabilizarse o mostrar una leve recuperación, aunque sin señales claras de convergencia en el corto plazo.


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