El presidente Javier Milei intensificó su confrontación con sectores industriales al acusar a empresarios de sostener un “sistema corrupto”, en medio del debate por la apertura de importaciones, los precios internos y el cierre de fábricas.
A través de su cuenta en X, el mandatario apuntó con ironía contra Paolo Rocca (Techint), Javier Madanes Quintanilla (Fate) y Roberto Méndez (Neumen), a quienes atribuyó haber expuesto prácticas que perjudican a los consumidores.
El mensaje se da en un contexto de conflictos recientes, entre ellos la derrota de Techint frente a la empresa india Welspun en una licitación clave vinculada al desarrollo de Vaca Muerta, y el cierre de la planta de Fate, atribuido a la competencia de importaciones asiáticas y a tensiones con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino.
Días antes, Milei había defendido la apertura de mercados y planteado la diferencia entre políticas “promercado” y “proempresa”, reforzando su postura liberal y su confrontación directa con grandes grupos económicos.
La disputa se inscribe en la discusión sobre el costo de los productos nacionales, la competitividad industrial y el impacto de las importaciones en el empleo y la producción local.


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