Putin usó un misil prohibido contra Ucrania y reavivó la crisis del desarme nuclear

Imágenes de fragmentos recuperados tras ataques rusos en Ucrania confirman el uso del misil de crucero 9M729, un arma con capacidad nuclear cuyo desarrollo motivó a Donald Trump a abandonar en 2019 el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF), pieza clave del control armamentístico surgido al final de la Guerra Fría.

Expertos y analistas de defensa identificaron restos del proyectil en distintas regiones del oeste ucraniano, basándose en fotografías proporcionadas por fuentes policiales. Se trata de la primera evidencia visual publicada que respalda reportes previos sobre su uso por parte de Rusia.

Según autoridades ucranianas, el misil fue lanzado al menos 25 veces entre agosto y octubre de 2024, además de dos ataques previos en 2022. Un lanzamiento del 5 de octubre recorrió más de 1.200 kilómetros antes de impactar en una vivienda cerca de Leópolis, causando la muerte de cinco civiles.

El despliegue del 9M729 refleja el progresivo colapso de la arquitectura de control nuclear. Este mes también expiró el tratado Nuevo START, el último acuerdo que limitaba los arsenales estratégicos de Estados Unidos y Rusia.

El Kremlin ha reconocido la existencia del misil, pero niega que viole el tratado de 1987 o que supere el alcance permitido de 500 kilómetros. Sin embargo, especialistas señalan que los restos hallados y la distancia recorrida apuntan a capacidades mayores.

Los fragmentos fueron encontrados en las regiones de Yitómir, Leópolis, Jmelnitski y Vínnytsia. Analistas independientes indicaron que las marcas y componentes observados coinciden con versiones conocidas del misil.

El uso del 9M729 en combate marca un precedente significativo y subraya el deterioro de los mecanismos internacionales de control de armas en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania.

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