El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, intervino en la polémica por los precios de la industria y justificó la apertura de importaciones impulsada por el Gobierno, al sostener que pagar productos más caros no protege el empleo ni la producción.
El funcionario respaldó un mensaje del presidente Javier Milei y afirmó que durante años se promovió la idea de pagar hasta tres veces más por ciertos bienes para resguardar el trabajo nacional, cuando —según argumentó— el efecto real es el contrario.
Entre los motivos expuestos, señaló que los insumos caros encarecen la producción y restan competitividad. Como ejemplo, indicó que un fabricante de maquinaria agrícola que paga el doble por neumáticos queda fuera del mercado.
También advirtió que los sobreprecios reducen el poder de compra general y desvían recursos hacia sectores con baja generación de empleo, ya que las industrias protegidas suelen ser intensivas en capital.
En tercer lugar, explicó que las importaciones requieren divisas provenientes de exportaciones, lo que contribuye a sostener el tipo de cambio y a estimular a los sectores exportadores. Como referencia, citó el modelo de Hong Kong, caracterizado por altos niveles de comercio exterior.
Finalmente, cuestionó al empresariado que se beneficia de esquemas proteccionistas, al afirmar que obligar a millones de consumidores a pagar precios elevados genera pobreza generalizada y ganancias concentradas.
En paralelo, Milei intensificó sus críticas contra empresarios industriales, a quienes acusa de haber sostenido precios elevados al amparo de políticas proteccionistas aplicadas en gobiernos anteriores.


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