El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, anunció el congelamiento de los salarios de sus funcionarios de alto rango a partir de este mes de abril. La medida alcanza a ministros, secretarios, subsecretarios y directores de la administración central, excluyendo al personal de salud, seguridad y a los docentes. Esta decisión responde a la drástica caída de la coparticipación federal que recibe la provincia, en un contexto de fuerte ajuste fiscal a nivel nacional.
Salta se posiciona entre las provincias más afectadas por la reducción de las transferencias no automáticas por parte del gobierno central, lo que ha generado una compleja situación financiera. Con esta disposición, el ejecutivo provincial busca enviar una señal de austeridad y responsabilidad, solicitando a los cargos de mayor jerarquía «poner el hombro» para afrontar el desafío económico. Cabe recordar que, a principios de año, los sueldos de estos mismos funcionarios habían registrado un incremento del 20%, generando un debate público.


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