Milei: «La solución más feliz para Juntos por el Cambio sería que yo me muera»

A siete meses de las PASO, el único precandidato a presidente confirmado es Usted. ¿Cómo vive la previa de un año que lo puede tener como uno de los protagonistas centrales de la elección?

– Con mucha tranquilidad. Y con mucho trabajo, desde las sombras, con la esperanza de que si los argentinos deciden que yo voy a estar a cargo de la Presidencia de la Nación, encontremos soluciones a sus problemas. Yo, a diferencia de los demás, no tengo desesperación por el poder, tengo vocación de servicio. Yo vivo de la mía, de las charlas que doy, de mi trabajo. Y no tengo que satisfacer mis necesidades humanas, ni problemas de ego astronómicos como otros. Para ser feliz no necesito ninguna de estas cosas, vivo intensamente, con pasión, y estoy contento de que los argentinos puedan contar con una opción liberal. Si me eligen, bien; si no, no será el momento, no serán las personas, o no serán las ideas. Puede pasar.

– ¿Tiene un proyecto definido para gobernar a partir del 10 de diciembre?

– Yo ya tengo definido cuatro ministerios, que están trabajando muy fuerte desde hace tiempo: Relaciones Exteriores, Economía, Infraestructura y Acción Social. Son el core de la política económica para salir de esta situación miserable qu vive Argentina. También hay otros muy importantes que hay que conformar, como Seguridad, Defensa, Justicia y el Ministerio del Interior, que va a ser donde defina a último momento a quien esté a cargo.

– ¿Ya tiene los nombres de algunos de sus ministros?

– Tengo los nombres, pero no los voy a dar. Porque después esas personas sufren las persecuciones que les caen, que son enormes. Hay gente que por haberse manifestado a favor de mis ideas fueron echadas de sus trabajos. No sólo me persiguen a mí, sino también a los que trabajan conmigo.

– ¿Tiene candidatos La Libertad Avanza para competir en todo el país?

– Ya tenemos presencia en las 24 provincias. Y en la provincia de Buenos Aires conformamos una mesa política en 125 de los 135 municipios, más de los que tenía Mauricio Macri el año previo a ser Presidente. Yo voy a jugar en todos lados donde haya situaciones competitivas para hacerlo.

– ¿Definió el nombre de su candidato/a a gobernador/a? ¿Va a ser Carolina Píparo?

– No definí candidatos todavía, los voy a definir en su momento. La ansiedad de los periodistas es un problema de los periodistas, no mío.

Milei, con su tradicional campera de cuero que se hizo famosa en la elección de 2021. Foto: Andrés D'Elia.

Milei, con su tradicional campera de cuero que se hizo famosa en la elección de 2021. Foto: Andrés D’Elia.

– ¿En Ciudad va a ser candidato a jefe de Gobierno Ramiro Marra?

– Repito, la ansiedad de los periodistas es un problema de los periodistas, no mío. Porque además, no tiene nada que ver con los problemas de la gente, los problemas son claramente otros, no quiénes van a ser los candidatos.

– ¿Con José Luis Espert la relación está rota? ¿No hay chance de una alianza todavía? Usted lo incluyó en una lista de dirigentes «socialistas».

– Yo no tengo problemas con Espert. A mí me sorprenden las tonterías que surgen de las redes sociales, es algo marginal, no puedo creer que le den tanto espacio. Cuando me encuentro con Espert en lugares, todo bien. No imagino una candidatura conjunta porque no estamos trabajando juntos en este momento. Pero no me voy a subir a lo que dice el mundillo de las redes sociales, darle tanta entidad a un tweet me parece absolutamente irrelevante. Es bizarro que un meme sea tan importante, que se haga tanto escándalo por un retuit. ¿Esa es la calidad de la discusión política en Argentina?

– ¿Qué les responde a aquellos que plantean que Usted es un caballo de Troya que va a terminar siendo funcional al kirchnerismo?

– Esas son las interpretaciones fascistas hegelianas que hacen en Juntos por el Cambio. Ellos, que viven quejándose del populismo, lo que hacen es crear un enemigo y tratan de poner al resto del otro lado. Ellos dicen «los únicos opositores somos nosotros». Sos tan totalitario como los kirchneristas si pensás así. Al kirchnerismo lo critican, pero cuándo lo hacen ellos, nadie dice nada. Lo que pasa es que tienen la condescendencia de un sector que los protege.

– ¿Le tienen miedo a Javier Milei como candidato a Presidente?

– No lo sé, puede ser, pero asustan a la gente. El gran problema que tienen es que apareció alguien por afuera del sistema político, que no vive de la política, que no transa con la política como sí lo hacen ellos, que viven haciendo negocios. Se prestan el poder, se pasan los carguitos. A los radicales no les preocupa si gana el kirchnerismo la elección, porque igual van a seguir succionando la teta del Estado, mordiendo cargos. Están desbocados, la solución más feliz para Juntos por el Cambio sería que yo me muera.

Apoyado sobre una de las ventanas de sus oficinas de campaña, en Retiro. Foto: Andrés D'Elia.

Apoyado sobre una de las ventanas de sus oficinas de campaña, en Retiro. Foto: Andrés D’Elia.

– ¿Sus críticas apuntan a todos los dirigentes de Juntos por el Cambio? 

– El virus y el germen de Juntos por el Cambio está en los radicales, en la Coalición Cívica y en las «palomitas» del PRO. ¿Acaso son los dueños de los votos? Son kirchneristas de buenos modales, con una billetera enorme que garpa un montón de pauta para que ellos se vean bien.

– Con el ala dura del PRO tiene buena relación. ¿Sigue hablando con Patricia Bullrich y Mauricio Macri?

– Dialogo, pero están haciendo cosas muy peligrosas también. El otro día Bullrich apareció levantando a un impresentable como Daniel Lipovetszky, que es el responsable de la aberración de la Ley de Alquileres y es alguien que viene del comunismo. Con el ex presidente tuve una reunión en persona, que generó Bullrich y en la que también estuvo mi hermana Karina, y tres vía Zoom, que armó Alberto Benegas Lynch. Tengo un muy buen diálogo con ellos, pero yo no puedo estar adentro de Juntos por el Cambio, no tengo nada en común con los radicales, que son la internacional socialista, ni con la Coalición Cívica, que son un desprendimiento por izquierda de los radicales. Y tampoco puedo tener algo con el ala blanda del PRO. No me voy a meter en una coalición que está destinada al fracaso.

– Hace tiempo dijo que es imposible sacar los planes sociales de un día para el otro. ¿Sigue pensando lo mismo?

– Absolutamente. Los que dicen que van a eliminar los planes sociales de un para el otro son unos mentirosos. El caos social sería enorme. Yo no comparto eso de decirle planeros y vagos a los que reciben programas sociales. Para mí son víctimas del sistema. El problema son los políticos, que te chupan la sangre, que no te permiten disfrutar de tu trabajo.

– ¿Cuál es su proyecto en ese sentido?

– Nosotros estamos pensando en una reforma silenciosa, integrando a ese Ministerio de Acción Social a áreas como Niñez, Educación, Salud y otros programas sociales que se conviertan en empleo. Cualquier reforma que vos plantees, para que sea sostenible en el tiempo, tiene que demandar entre 10 y 15 años. En paralelo, estamos armando un programa económico de convergencia, que puede hacer que Argentina crezca en el camino de Estados Unidos -siempre y cuando no lo siga contaminando gente como Joe Biden-, en términos dinámicos. Eso podría llevar un proceso de 35 años, pero con mejoras que se van a ver en un tercio del tiempo, en un lapso de entre 12 y 15 años.

– ¿Tiene interlocutores dentro del kirchnerismo? ¿Habla con Sergio Massa? ¿Cómo ve su gestión como ministro de Economía?

– No tengo interlocutores con el kirchnerismo. A Massa lo conocí antes, en la época en que Guillermo Nielsen estuvo trabajando con él. Pero después de que ingresé en la política no tuve más contacto con él. Su gestión es cómo él, una gran nube de humo. En el fondo, no corrigió ningún problema. El tema fiscal lo arregló con cosmética, con ingresos que no son ingresos, licuando gasto que no es sostenible, inflando una bola de pesos de deuda furiosa. La gran apuesta es que la economía le explote al próximo que viene. Financiar déficit fiscal con emisión monetaria es insostenible, debería penarse como un delito, como traición a la patria. Así lo dice un libro de Ricardo Rojas que acabo de leer.

– ¿Cristina Kirchner va a ser candidata a presidenta? ¿Alberto Fernández irá por la reelección? ¿O surgirá otro nombre dentro del Frente de Todos?

– Va a ser problema de ellos, no mío. Que se hagan cargo. Yo creo que Cristina no va a ser candidata porque no tiene chances de ganar, como le pasó en 2019. Sobre Alberto, es una persona que evidentemente cree ser algo que no se condice con lo que la realidad marca, por lo cual si es candidato se va a terminar comiendo una paliza fenomenal.  

– ¿No hay solución para la inflación?

– Durante la convertibilidad, después del ’93, Argentina fue el país con menos inflación del mundo. Se logró cuando se decidió sacarle la navaja al mono asesino. Cuando se la devolvieron dijeron que iba ser diferente, pero no lo fue. Fue del 10% con Néstor Kirchner, del 20 y 30% con Cristina, del 50% con Macri y ahora Alberto Fernández llegó a una acumulada de 300% en tres años. Y eso que la pandemia le jugó a favor.

– ¿Qué opina de la decisión del Gobierno de promover el juicio político a la Corte Suprema?

– Me parece un disparate, una aberración institucional. Hay que hacerle juicio político al Presidente por querer hacer algo de estas características. No puede ser que cuando fallan a mi favor está bien y cuando fallan en contra está mal. Ni el Frente de Chorros ni Juntos por el Cargo (SIC) quieren que la Justicia sea independiente, son todos fuegos de artificio para la tribuna.

– ¿Funciona bien la Justicia?

– No, porque la política está metida en el medio. Yo quisiera que la Justicia pueda tener una independencia total y absoluta, que se autorregule y no dependa de ninguno de los otros poderes. Debería ser todo puro y profesional, apuntando a la excelencia.

– ¿Condena el intento de golpe de Estado contra Lula en Brasil?

– Decime cómo se hace un golpe de Estado con un grupo desarmado contra el Estado, que está armado y tiene el monopolio de la violencia. Es falso el golpe de Estado, no es viable técnicamente. Si del lado de Lula se pusieron Venezuela, Cuba y Nicaragua, ¿no hay algo que te llama la atención? Hacía 70 días que los brasileños estaban reclamando. Lula metió presos a los disidentes, ¿te parece bien? ¿No estaremos frente a un nuevo tirano comunista? No nos olvidemos que él era uno de los que buscaba implementar la Unión Soviética latinoamericana. Lamento que los pseudo intelectuales de cuarta de Argentina que suspiran con «progres» como estos sean funcionales a avalar a un dictador.

– Brasil es el principal socio argentino de la región. ¿No negociaría con Lula, no tomaría un café?

– No, de ninguna manera. No rompería relaciones con Brasil, mandaría a alguien en representación. Pero apuntaría a desarmar el Mercosur, que es una unión aduanera de pésima calidad que nunca le sirvió a la gente, sino a los «empresaurios» y a los politicos chorros.

Vacaciones en casa, con sus perros y después de vibrar con Messi y la Selección en el Mundial

Enérgico, en su rol de diputado nacional.

Enérgico, en su rol de diputado nacional.

Resulta difícil imaginar cómo es un día de Javier Milei de vacaciones. Pero en eso anda el economista libertario. Disfrutando de unos días de descanso en la casa que alquila en Benavídez, en la que vive solo con «mis cinco hijos de cuatro patas, mis perros».

Milei combina su tiempo de descanso entre caminatas extensas con sus mascotas, relax en la pileta y muchas horas de lectura. «Este año ya llevo leídos cuatro libros de economía: Moral y capitalismo, La inflación como delito y un par de divulgación. Además, todos los días, leo de manera fija La Torá, estudiando el texto y sus interpretaciones».

Por su casa no pasa mucha gente. Apenas su hermana, que le lleva bolsones de comida para frizar. «La comida no es una pasión para mí. Por eso es más cómodo este sistema, porque abro las bolsas, las hiervo y siempre tengo comida de muy buena calidad», dice el diputado nacional. Además, no practica ningún deporte específico, pero la actividad con sus perros y el desgaste en la pileta, asegura, lo mantienen «en muy buena forma física».

Ningún argentino estuvo exento al triunfo de la Selección en el Mundial. Tampoco Milei, que siguió por TV seis de los siete partidos de la «Scaloneta» en Qatar. «No vi el primero nomás, porque estaba volviendo de México en avión, llegué al país como a las 2 de la mañana y el partido era muy temprano, a las 7, así que prioricé descansar», explica sobre el fallido debut con Arabia Saudita.

A partir de allí, miró todos los partidos en su casa, solo, y analizando detalles de la táctica y la estrategia. «Fue muy interesante ver cómo Scaloni iba cambiando los esquemas a través de los partidos, cómo por momentos atacaba y en otros elegía contragolpear. Por eso fue tan importante que Di María jugara la final contra Francia», analiza, bien futbolero.

Milei siente debilidad por Lionel Messi. «Hay videos de hace muchos años en lo que manifiesto mi admiración por Messi. Es imposible lo que hace, no existe una persona que sea el mejor en todo, pero él lo es. Es un»black swan», un cisne negro, con números que son estremecedores», sintetiza.

«Más que Argentina saliera campeón del mundo, para mí fue motivo de alegría que Messi lo haya logrado, porque a su talento superlativo él le agregó una capacidad de trabajo enorme», dice. Además, se siente bendecido por haber «visto a los tres campeones del mundo, del ’78, del ’86 y del ’22».

Como ex arquero -jugó en las inferiores de Chacarita-, dice que su máximo ídolo en el puesto fue Ubaldo Matildo Fillol, «el arquero más grande de todos los tiempos, que en el ’78 logró 35 atajadas clave en siete partidos». Se identifica con él y no tanto con «Dibu» Martínez. «Yo no tenía sus acciones cuando atajaba, mi perfil era más sobrio, más parecido al de Fillol. Cuando sos arquero estás muy expuesto al error, si hablás de más después la pagás y la vas a buscar adentro», explica.

Itinerario

Javier Milei nació en 1970, el 22 de octubre, por lo que apenas por cuestión de horas es de Libra y no de Escorpio. Economista, político y docente, es el primer rótulo el que más lo identifica, habiéndose recibido a principios de los ’90 en la Universidad de Belgrano y finalizando luego dos posgrados, en el Instituto de Desarrollo Económico y Social y en la Universidad Torcuato DI Tella. Siempre trabajó en el sector privado, como economista jefe del estudio Broda y, hasta 2021, asesorando al empresario Eduardo Eurnekian en la Corporación América. En paralelo, es catedrático desde hace más de 20 años en diferentes universidades del país y del exterior. Además, brinda conferencias y en 2021 batió el récord Guinness de asistencia a una charla de economía, con más de 100.000 personas siguiéndola en vivo. Desde 2021, es diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires, tras haber sido elegido por La Libertad Avanza, el espacio por el que buscará competir por la presidencia de la Nación este año.

Al toque

Un proyecto: Ser feliz.

Un líder: Winston Churchill.

Un prócer: Dos. Manuel Belgrano y José de San Martín.

Una comida: Asado.

Una bebida: El Mango Loco, de Monster.

Una sociedad que admire: Suiza.

Un recuerdo: Cuando me llevaron mis hijitos de cuatro patas a mi casa: Conan, Murray, Milton, Robert y Lucas.

Un placer: La lectura.

Un sueño: Ver una Argentina liberal.

Una película: Los Crímenes de Oxford.

Una serie: Los Simpsons.

Un libro: La acción humana, de Ludwig von Mises.

Un desafío: Hacer realidad mi sueño de la Argentina liberal. 

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