El Ministerio de Seguridad de la Nación ultima los detalles de un amplio operativo de prevención y control de cara a la masiva movilización que la Confederación General del Trabajo (CGT) realizará en la Plaza de Mayo, en el marco de los reclamos de la central obrera.
La medida busca aplicar el protocolo antipiquetes vigente y garantizar la libre circulación en el centro porteño. Para lograrlo, el Gobierno desplegará a cientos de efectivos de las fuerzas federales, incluyendo a la Policía Federal y la Gendarmería, quienes custodiarán los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires y los alrededores de la Casa Rosada.
La cúpula sindical convocó a miles de manifestantes y gremios aliados a concentrarse desde el mediodía en las inmediaciones del microcentro para marchar hacia la histórica plaza. Según fuentes oficiales, el objetivo central del megaoperativo será evitar cortes totales en arterias clave de la Capital Federal, como la Avenida 9 de Julio y Avenida de Mayo, asegurando carriles liberados para el transporte público y los vehículos particulares.
Además del fuerte despliegue policial en las calles, el esquema de seguridad contará con un comando unificado que supervisará la jornada en tiempo real a través de cámaras de monitoreo. Las autoridades advirtieron que habrá estrictos controles preventivos en las estaciones de trenes, puentes y peajes, en una jornada que medirá nuevamente la tensión en el espacio público entre las organizaciones sindicales y el Ejecutivo.


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