Una auditoría interna del PAMI reveló una estafa millonaria vinculada a la sobrefacturación y falsificación de prestaciones oftalmológicas, un esquema que provocó graves pérdidas económicas a la obra social de los jubilados. La investigación, impulsada por las actuales autoridades, detectó irregularidades sistemáticas en el cobro de prácticas médicas y entrega de insumos que nunca llegaron a los afiliados.
El fraude operaba a través de una red de clínicas y centros de la visión que presentaban facturaciones por cirugías de cataratas, entrega de anteojos y tratamientos de alta complejidad utilizando datos de pacientes que jamás habían asistido a las consultas, e incluso de personas fallecidas. Según los relevamientos del organismo, el desfalco involucra cientos de millones de pesos y se concentró principalmente en prestadores del Área Metropolitana de Buenos Aires y distintas provincias del país.
La maniobra fue descubierta tras un exhaustivo cruce de datos en los sistemas informáticos del PAMI. Este análisis expuso un volumen inusual de autorizaciones emitidas en tiempos récord y sin el respaldo de las historias clínicas correspondientes. Además, los auditores notaron que en muchos casos un mismo profesional figuraba realizando decenas de intervenciones quirúrgicas en un mismo día o de manera simultánea en distintas sedes, dejando en evidencia la falsedad de los registros.
Ante la contundencia de las pruebas, la obra social dispuso la suspensión preventiva de todos los centros de salud y profesionales involucrados, ordenando la baja inmediata de los contratos bajo sospecha. Paralelamente, el equipo legal del PAMI avanza en la presentación de las denuncias penales ante la Justicia federal para que se investigue a fondo la cadena de responsabilidades, se sancione a los culpables y se recupere el dinero desviado.


F: Infobae


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