El Gobierno nacional envió un contundente mensaje al sector empresarial, advirtiendo que no habrá un salto cambiario y exigiendo que las compañías mejoren su competitividad sin depender de recortes en el valor de la moneda. Desde el Poder Ejecutivo fueron tajantes ante los reclamos privados y pidieron a los ejecutivos que no apuesten a una devaluación para salvar sus negocios.
La advertencia surge en medio de las presiones de distintos sectores productivos que reclaman una actualización del tipo de cambio oficial frente al aumento de los costos y la inflación acumulada. Sin embargo, la administración central ratificó su rumbo económico, asegurando que el objetivo principal sigue siendo la consolidación del equilibrio fiscal y la reducción sostenida del índice de precios, sin recurrir a atajos macroeconómicos.
En esta línea, el equipo económico mantiene firme su estrategia de sostener las microdevaluaciones diarias, conocidas como «crawling peg», en torno al 2% mensual. Las autoridades consideran que ceder ante los pedidos de una depreciación brusca de la moneda solo generaría un nuevo traslado a los precios en las góndolas, golpeando el poder adquisitivo de la población y poniendo en riesgo el sendero de desinflación trazado.
Frente a este escenario, el oficialismo instó a los líderes de las principales firmas del país a replantear sus estructuras de costos, invertir en productividad y prepararse para competir en un mercado más desregulado. El mensaje de la Casa Rosada marca un cambio de época: la rentabilidad de las empresas deberá provenir de la eficiencia interna y la innovación técnica, descartando cualquier salvataje o licuación impulsada por el Estado a través del mercado de cambios.
F: Nexofin


Deja un comentario