El Gobierno nacional ultima los detalles para convocar a su mesa política en la Casa Rosada, con el objetivo principal de trazar la estrategia legislativa y definir el inminente envío al Congreso de los cambios a la Ley de Inocencia Fiscal. La cumbre, prevista para este jueves, buscará blindar el proyecto y unificar el discurso oficial antes de su ingreso formal por la Cámara de Diputados.
La iniciativa contempla una serie de reformas tributarias estructurales que impactarían de manera directa en más de 1,2 millones de contribuyentes. Entre los puntos más destacados, el borrador oficial propone una reducción del 35% en las alícuotas de penalidad para la regularización de deudas y una actualización automática de los topes de facturación, una medida ampliamente reclamada por el sector productivo y comercial.
El encuentro estará encabezado por la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Economía, quienes terminarán de coordinar la letra chica de la normativa junto a los líderes de los bloques parlamentarios aliados. El oficialismo tiene el desafío de consolidar los respaldos y asegurar los 129 votos necesarios en la Cámara Baja para garantizar una rápida media sanción antes de que finalice el mes.
Esta jugada representa una pieza clave para el Ejecutivo, que busca acelerar la agenda económica y enviar una fuerte señal de previsibilidad a los mercados. Una vez que la mesa política termine de consensuar el texto definitivo, el proyecto será girado de inmediato al plenario de comisiones, inaugurando un nuevo y decisivo test de gobernabilidad para la administración nacional.


Deja un comentario