El Gobierno nacional oficializó este viernes una profunda reestructuración de su Gabinete al concretar la eliminación del Ministerio del Interior. A partir de esta decisión, todas las áreas, funciones y responsabilidades de la histórica cartera pasarán a ser absorbidas por la Jefatura de Gabinete, actualmente conducida por Diego Santilli.
La medida tiene como objetivo centralizar la gestión, optimizar los recursos del Estado y agilizar la toma de decisiones dentro del Poder Ejecutivo. De esta manera, Santilli concentrará de ahora en más el diálogo directo con los gobernadores, la articulación de políticas con las provincias y el seguimiento de los acuerdos federales, sumando un peso político inédito a su rol como ministro coordinador.
Con esta modificación en el organigrama, la administración central da un nuevo paso en su meta de reducir la estructura estatal y achicar el gasto público. Las distintas secretarías y subsecretarías que dependían de Interior serán relocalizadas bajo la órbita de la Jefatura, a la espera de que en los próximos días se terminen de definir las readecuaciones administrativas necesarias para concretar el traspaso.
Este movimiento representa uno de los cambios más significativos en el Gobierno, ya que disuelve un ministerio que históricamente fue la pieza clave para garantizar la gobernabilidad y tejer acuerdos territoriales. A partir de hoy, la muñeca política de la Casa Rosada y el vínculo diario con los mandatarios provinciales quedarán unificados bajo una sola conducción.


Deja un comentario