El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, anunció la implementación de un nuevo esquema de subsidios provinciales para los servicios de energía eléctrica y agua potable, diseñado específicamente para proteger a los hogares de menores ingresos frente a los recientes incrementos tarifarios. Esta decisión busca mitigar el impacto económico en los sectores más vulnerables de la provincia y garantizar el acceso ininterrumpido a las prestaciones básicas.
La medida establece una cobertura económica que oscilará entre el 60% y el 100% del valor de las facturas, dependiendo de la situación socioeconómica de cada grupo familiar. Sin embargo, para acceder y mantener este beneficio, el gobierno fijó topes máximos de consumo, una condición que tiene como objetivo central fomentar el uso racional y responsable de los recursos. En caso de que los usuarios superen los límites estipulados, deberán abonar el excedente sin el descuento estatal.
Esta iniciativa provincial surge como respuesta directa a la reestructuración de los cuadros tarifarios y la quita de subsidios a nivel nacional. A través de este esfuerzo fiscal, el Ejecutivo salteño absorberá parte de los costos para asegurar que las familias que no pueden hacer frente a las nuevas tarifas mantengan sus servicios esenciales al día, promoviendo al mismo tiempo un esquema de equidad social.


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