Un grupo de gobernadores aliados al oficialismo expresó su firme rechazo al proyecto de ley que habilita la venta de tierras fiscales, una postura que puso en jaque la sesión de la Cámara Alta programada para mañana. Esta resistencia provincial amenaza con dejar al recinto sin el quórum estricto de 37 senadores, un número indispensable para dar inicio al debate legislativo.
El conflicto principal gira en torno al impacto económico y territorial que la enajenación de estos terrenos estatales tendría en las distintas jurisdicciones. Los mandatarios exigen que el Gobierno nacional incorpore modificaciones de fondo en la iniciativa para proteger los recursos locales, y presionan a sus representantes en el Congreso para que no habiliten el tratamiento si no se garantizan esos cambios en el articulado.
Ante el inminente riesgo de que se caiga la convocatoria del jueves, los principales operadores políticos del Ejecutivo iniciaron una ronda de negociaciones contrarreloj. Durante las próximas horas, las conversaciones serán determinantes para intentar acercar posiciones y asegurar los votos; de lo contrario, la sesión será suspendida y el oficialismo sufrirá un revés significativo en su agenda parlamentaria.


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