Falsifican códigos QR en Argentina: crece 40% el quishing y vacían cuentas en segundos

El uso masivo de pagos digitales en Argentina trajo consigo una nueva modalidad delictiva que encendió las alarmas de las autoridades financieras y expertos en ciberseguridad: la falsificación de códigos QR. En los últimos meses, se registró un aumento significativo de estafas en comercios, restaurantes y en la vía pública, donde ciberdelincuentes logran vaciar las cuentas bancarias o billeteras virtuales de las víctimas en cuestión de segundos mediante la manipulación de estos gráficos de escaneo.

La maniobra delictiva, conocida en el ámbito informático como «quishing» (una variante del phishing), es de ejecución sencilla pero altamente efectiva. Los estafadores imprimen adhesivos con códigos QR falsos y los pegan sobre los originales ubicados en las mesas de los locales gastronómicos, en parquímetros o en boletas de servicios. Al escanear el gráfico adulterado, el usuario es redirigido a una página web fraudulenta que imita a la perfección el diseño de plataformas de pago legítimas.

Una vez dentro de ese sitio falso, el sistema solicita a la víctima que ingrese sus credenciales, contraseñas o tokens de seguridad para concretar el supuesto pago. Al proporcionar esta información, el usuario entrega el control total de sus finanzas a los atacantes, quienes de manera inmediata realizan transferencias a cuentas de terceros o solicitan préstamos preaprobados. Según reportes recientes del sector de ciberseguridad, esta modalidad de fraude creció más de un 40% en lo que va del año, generando pérdidas millonarias para los consumidores afectados.

Para evitar caer en esta trampa, los especialistas recomiendan adoptar una serie de precauciones antes de autorizar cualquier transacción. La medida preventiva más importante es verificar físicamente que el código QR no sea una calcomanía superpuesta. Asimismo, es vital prestar extrema atención a la URL que aparece en la pantalla del celular al momento de escanear: la dirección web debe coincidir exactamente con el sitio oficial del comercio, sin errores ortográficos ni caracteres extraños.

Por último, se aconseja utilizar directamente las aplicaciones oficiales de los bancos o billeteras virtuales para leer los códigos, ya que estas plataformas suelen contar con filtros de seguridad mucho más robustos que la cámara estándar del teléfono. En caso de detectar un QR dudoso, es fundamental no ingresar ningún dato personal, cancelar la operación y dar aviso inmediato al personal del establecimiento para evitar que otros clientes se conviertan en víctimas.

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