Durante su participación en la cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G20, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo trazado por el gobierno nacional y destacó los resultados del severo plan fiscal implementado en la Argentina. Ante líderes internacionales, el titular del Palacio de Hacienda remarcó que, a pesar de la magnitud de los recortes, el país logró esquivar un colapso económico profundo.
«Cuando hacés un ajuste, se genera una recesión fuerte y eso no pasó», sentenció el funcionario. En esta línea, argumentó que el programa de estabilización desafió las expectativas tradicionales, ya que la rápida reducción del déficit y el ordenamiento monetario se llevaron a cabo sin desencadenar la crisis productiva que históricamente acompaña a este tipo de medidas de shock.
A lo largo de su exposición, Caputo aprovechó la vidriera global para exhibir las principales variables macroeconómicas de la gestión. Subrayó la caída sostenida de la inflación mensual y la consolidación del superávit fiscal y financiero, indicadores que, según su perspectiva, demuestran que la economía asimiló el impacto inicial de manera mucho más acelerada de lo que proyectaban los analistas privados y los organismos multilaterales.
En el cierre de su intervención, el ministro buscó transmitir una señal de confianza y previsibilidad hacia los inversores extranjeros. Aseguró que la Argentina ya está sentando las bases estructurales para un rebote genuino de la actividad comercial e industrial, y ratificó que el objetivo del Gobierno sigue siendo la normalización total de la economía a partir del saneamiento definitivo de las cuentas del Banco Central.


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