El Gobierno nacional dio un paso decisivo en el proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) al recibir formalmente dos ofertas para adquirir el 90% de las acciones de la compañía. Las propuestas presentadas por los grupos interesados alcanzan un monto máximo de 340 millones de dólares, marcando uno de los hitos económicos más relevantes de la actual gestión.
La operación se enmarca dentro del plan de reestructuración del Estado impulsado por el Ejecutivo, que busca transferir al sector privado la gestión, inversión y operación de los servicios de agua potable y cloacas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Mientras el sector privado pasaría a controlar la casi totalidad de la empresa, el 10% restante del paquete accionario quedaría reservado, como es habitual en estos esquemas, para el Estado o el programa de propiedad participada de los trabajadores.
Actualmente, los equipos técnicos y económicos del Gobierno se encuentran evaluando en detalle la viabilidad técnica y las garantías financieras de ambas carpetas. En las próximas semanas, las autoridades deberán definir cuál de las dos propuestas resulta más sólida y conveniente para concretar el traspaso definitivo de la compañía y avanzar con la adjudicación formal.


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