El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, y su par de la región chilena de Antofagasta delinearon una ambiciosa agenda de integración binacional focalizada en la optimización del Paso de Sico. El encuentro, estratégico para el desarrollo del Norte Grande, tuvo como objetivo principal consolidar el Corredor Bioceánico y potenciar la salida de la producción local hacia los puertos del Pacífico.
Durante la mesa de trabajo, las autoridades priorizaron el avance de las obras de pavimentación y mantenimiento sobre la Ruta Nacional 51, una arteria vital que conecta a la provincia con el límite internacional situado a más de 4.000 metros de altura. Estas mejoras de infraestructura, articuladas con los desarrollos correspondientes del lado chileno, buscan reducir significativamente los tiempos de viaje y los costos logísticos para el transporte de cargas internacionales.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue el impacto directo que esta modernización tendrá sobre el sector minero, especialmente en la logística vinculada a la extracción de litio en la región de la Puna. Además de facilitar el flujo comercial, el acuerdo apunta a modernizar e integrar los controles aduaneros en el complejo fronterizo, lo que permitirá incrementar el volumen de camiones que transitan la zona y dinamizar el intercambio turístico entre ambos países.
Ambos mandatarios ratificaron que el trabajo conjunto es indispensable para transformar a la región en un polo competitivo a escala global. La consolidación definitiva del Paso de Sico no solo representa una mejora vial histórica, sino que abre una puerta de exportación directa hacia los mercados asiáticos, asegurando nuevas oportunidades de crecimiento económico para las comunidades de Salta y el norte de Chile.


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