La Policía de la provincia de Salta confirmó el pase a retiro voluntario de otros 25 efectivos, una medida que eleva a 33 el total de agentes apartados del servicio activo en apenas dos días. Esta situación marca una salida significativa de personal y genera un reordenamiento inmediato dentro de las filas de la fuerza de seguridad.
Las resoluciones, emitidas en las últimas horas por las autoridades correspondientes, abarcan a efectivos de distintas jerarquías que cumplieron con los requisitos y los años de servicio necesarios para acogerse a este beneficio. La concentración de estos retiros en un lapso tan breve resulta llamativa para la institución y obliga a una rápida respuesta operativa.
Ante esta reducción en la nómina de personal, la cúpula policial y el Ministerio de Seguridad y Justicia salteño enfrentan el desafío de reestructurar los esquemas de trabajo. El objetivo principal será garantizar que las tareas de prevención y el patrullaje en las calles de la provincia no se vean resentidos mientras se planifica cómo cubrir las vacantes que dejaron los agentes retirados.


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