Lapid recibe mandato para formar gobierno en Israel tras el fracaso de Netanyahu y podría poner fin a 12 años de poder

El presidente de Israel encomendó oficialmente al líder opositor centrista Yair Lapid la tarea de formar un nuevo gobierno, lo que marcó un punto de inflexión en la prolongada crisis política del país. La decisión se produjo inmediatamente después de que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, fracasara en su intento de consolidar una coalición tras el vencimiento de su plazo legal de 28 días.

El entonces mandatario, Reuven Rivlin, anunció la medida tras realizar rondas de consultas con las distintas facciones políticas con representación parlamentaria. Lapid, dirigente del partido Yesh Atid, logró reunir la recomendación de 56 legisladores, lo que le otorgó la prioridad para intentar destrabar el escenario electoral, aunque la cifra lo dejaba aún por debajo de la mayoría absoluta requerida.

A partir de su designación, el dirigente opositor recibió un mandato de 28 días para tejer una alianza que le garantizara al menos 61 de los 120 escaños que componen la Knéset (el Parlamento israelí). Para alcanzar este objetivo, la estrategia consistió en articular un bloque inédito y sumamente heterogéneo, integrado por agrupaciones de derecha, centro, izquierda y partidos árabes, unidos bajo la premisa común de desplazar del poder a Netanyahu.

El éxito de estas negociaciones resulta vital para el país, ya que la conformación de este nuevo Ejecutivo es la única salida para poner fin a más de dos años de parálisis institucional que derivaron en cuatro elecciones consecutivas. Además, el armado de esta coalición significa el cierre de una etapa histórica para Israel, al ponerle fin a los 12 años ininterrumpidos de Netanyahu al frente del gobierno.

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