El Partido Justicialista (PJ) intensificó su estrategia legislativa en el Congreso de la Nación con el objetivo de reunir los respaldos necesarios para frenar la reforma electoral impulsada por el Gobierno, cuyo punto central es la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La iniciativa del oficialismo busca suprimir esta instancia de votación bajo el argumento de reducir el gasto público y agilizar el calendario electoral. En respuesta, la principal fuerza opositora comenzó a tejer alianzas con otros bloques legislativos, argumentando que la eliminación de las primarias alteraría las reglas de participación y el ordenamiento interno de los espacios políticos de cara a los próximos comicios.
Para bloquear el avance del proyecto, el peronismo concentra sus mayores esfuerzos de negociación en la Cámara de Diputados. Allí, el objetivo es consolidar un frente de rechazo que alcance las 129 voluntades, el número clave para dejar al Ejecutivo sin la mayoría necesaria que le permita avanzar con la media sanción.
Este enfrentamiento anticipa un escenario de intensas gestiones en el ámbito parlamentario durante los próximos días. Mientras la Casa Rosada busca acelerar los tiempos para concretar su agenda de reformas estructurales, el PJ confía en hacer valer su peso legislativo y sumar a los sectores dialoguistas para mantener vigente el actual esquema electoral.


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