Autoridades de la Universidad de Buenos Aires (UBA) alertaron sobre la crítica situación financiera que atraviesa la institución, al denunciar un recorte real del 30% en su presupuesto operativo. La advertencia surge en medio de la preocupación por la demora en la asignación de recursos esenciales para sostener el funcionamiento académico y administrativo.
El conflicto sumó un nuevo capítulo luego de que desde la casa de estudios confirmaran que el Gobierno nacional aún no giró la partida presupuestaria que ya había sido formalmente aprobada. Esta falta de transferencias compromete de manera directa la operatividad de las trece facultades, los centros de investigación y la red de hospitales universitarios.
Según explicaron los referentes de la universidad, el impacto de la inflación sumado a la falta de actualización de las cuotas de gastos de funcionamiento generó el mencionado desplome del 30% en el poder adquisitivo de la institución. Este déficit pone en riesgo el pago de servicios básicos, el mantenimiento de la infraestructura y la compra de insumos vitales para la enseñanza.
Frente a este escenario, la comunidad educativa reclama una urgente regularización de los fondos comprometidos. Desde la UBA advirtieron que, de no efectivizarse los giros correspondientes en el corto plazo, la universidad más importante del país podría verse forzada a implementar medidas de emergencia que afectarían el normal desarrollo del ciclo lectivo para cientos de miles de estudiantes y docentes.


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