La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ajustó a la baja sus proyecciones de crecimiento para la economía argentina en 2026. En su último informe de perspectivas globales publicado este miércoles, el organismo internacional advirtió sobre un escenario más moderado para la actividad del país, recortando sus estimaciones debido a los continuos desafíos en la estabilización macroeconómica.
Según el documento, el Producto Interno Bruto (PIB) nacional experimentará una expansión del 2,2% este año, lo que representa una caída de medio punto porcentual respecto al 2,7% que la entidad había pronosticado en su revisión anterior. Esta corrección responde al impacto sostenido de las políticas de ajuste fiscal y a una recuperación del consumo interno más lenta de lo previsto inicialmente.
En materia de precios, el reporte de la OCDE traza un panorama de desaceleración progresiva, aunque con advertencias. El organismo proyecta que la inflación anual para 2026 se ubicará en torno al 45%, consolidando una tendencia a la baja tras los picos inflacionarios de los últimos años. Sin embargo, remarcó que este indicador se mantendrá elevado en comparación con los estándares de la región y dependerá estrictamente de que se sostenga el ancla fiscal.
Para el mediano plazo, la institución con sede en París subrayó que la Argentina necesita profundizar las reformas estructurales para atraer inversiones y mejorar el clima de negocios. Si bien los expertos destacaron los esfuerzos oficiales por ordenar las cuentas públicas, concluyeron que mantener el equilibrio financiero y evitar nuevos shocks cambiarios serán las claves fundamentales para consolidar el crecimiento y mitigar la vulnerabilidad del país frente a los mercados globales.


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