En mayo, una familia de cuatro integrantes necesitó ingresos superiores a los $2.450.000 para ser considerada de clase media en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El dato refleja el fuerte impacto de los aumentos sostenidos en el costo de vida diario de los porteños.
Según los registros de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad, alcanzar este estrato social demanda cubrir una canasta de bienes y servicios cada vez más costosa. Cabe destacar que esta estimación oficial asume que el grupo familiar es propietario de su vivienda, por lo que, si deben afrontar el pago de un alquiler mensual, el piso de ingresos requeridos se eleva de manera considerable.
La constante actualización de estos valores pone en evidencia el desafío de los hogares para no caer en la vulnerabilidad económica. Frente a los incrementos en rubros sensibles como alimentos, transporte, salud y tarifas de servicios públicos, mantener el poder adquisitivo y el estándar de vida tradicional de los sectores medios se ha vuelto una exigencia financiera cada vez mayor.


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