En medio de una temporada de invierno marcada por la caída generalizada del turismo a nivel nacional, la localidad salteña de Cafayate logró destacarse al registrar un 75% de ocupación hotelera. Este balance positivo, correspondiente a las vacaciones de julio, contrasta fuertemente con la tendencia a la baja que sufrieron otros destinos tradicionales del país.
El flujo de visitantes se mantuvo constante a lo largo del mes, impulsado por el innegable atractivo de la Ruta del Vino, la imponente belleza de los Valles Calchaquíes y una sólida propuesta cultural y gastronómica. Mientras otras plazas turísticas sintieron el impacto directo de la retracción económica en sus niveles de reserva, esta ciudad logró posicionarse como una opción accesible y de gran valor para los viajeros.
Según los relevamientos del sector turístico local, el destino fue elegido tanto por visitantes de la propia región como por turistas procedentes de los principales centros urbanos de la Argentina, quienes priorizaron escapadas de corta y mediana duración. Esta sostenida demanda no solo oxigena la economía del municipio y beneficia al comercio local, sino que ratifica a Cafayate como uno de los polos turísticos más resilientes y competitivos del norte argentino.


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