La Justicia le otorgó un beneficio excepcional al exjuez federal Walter Bento, quien fue condenado a 18 años de prisión por graves delitos de corrupción. A partir de una reciente resolución, el destituido magistrado de Mendoza fue autorizado a salir de la cárcel para pasar los fines de semana en su casa, ubicada en un exclusivo barrio privado.
La medida generó un fuerte impacto debido a la magnitud de los delitos comprobados durante el proceso penal en su contra. Bento recibió la severa pena tras ser hallado culpable de liderar una asociación ilícita que cobraba millonarios sobornos a cambio de otorgar favores procesales a contrabandistas y narcotraficantes. Este entramado delictivo representó uno de los escándalos institucionales más resonantes de los últimos años en el ámbito judicial argentino.
Con esta autorización, el exjuez logra flexibilizar de manera considerable sus condiciones de detención. Aunque está obligado a regresar al penal al finalizar cada descanso semanal, el permiso le permite transitar una parte de su extensa condena rodeado de las comodidades de su residencia en el country, un privilegio inusual para quienes enfrentan sentencias de esta extensión y naturaleza.


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